Al verlo desde un punto de vista negativo; podría escribir un cuaderno entero, y te dedicaría todas esas páginas, páginas cubiertas de dolor, de impotencia. & sin duda, se repetiría en ellos la retórica pregunta del por qué otra vez.
Sin embargo, opto por no lamentarme de algo que sólo me hace sentir una idiota, y trato de buscar el lado bueno de la nueva (o quizás no tanto) situación. Si, hasta me suena irónica y patética la idea de buscarle insistentemente un lado bueno a esto.
Como estar tratando de no ahogarme, sola en el oceano, sabiendo que no hay tierra cerca. Ni siquiera lejos.
Desde una perspectiva no muy buena, puedo decir que estaba tratando de salir, para que llegues tú y me hundas aun más. Me debilitaste lo suficiente como para estar peor que cuando caí.
Aunque tambien podría argumentar que ya sé que se siente, no es la primera vez que pasa, y por lo mismo, no va a doler tanto.
Si quiero deprimirme puedo pensar que soy una idiota por dejar que alguien que recién está entrando en mi vida, me dañe.
Pero si realmente quiero estar relativamente bien, me conformo con pensar que aun no tienes esa importancia en mi vida, y que no te la pienso dar.


No hay comentarios:
Publicar un comentario